Lo más importante de las cosas menos importantes

Baloncesto, Personal

Cuando uno hecha la vista atrás y piensa en todo lo que ha recorrido para llegar hasta este punto es increíble observar como la vida te ha llevado a un sitio donde, de niño, ni imaginabas que ibas a estar. El motivo de esta entrada es para hablar sobre uno de los “amores” de mi vida, el baloncesto y como he llegado a este punto en mi relación con él.


Es muy irónico porque de niño ni imaginaba por asomo que uno de mis sueños sería convertirme en un entrenador de baloncesto. Yo era el típico chico al que le daban igual los deportes, ni siquiera el deporte rey de nuestro país, el fútbol. Ignoraba por completo si el Madrid había ganado la Liga o quienes eran en su totalidad las plantillas integrantes de algún equipo, salvo cuando le daba a uno por coleccionar los famosos cromos por que era la moda, claro. Si el fútbol no interesaba, que voy a contar del baloncesto, sabía que existía pero poco más.

Eso sí, mi tío era un gran fan del baloncesto y siempre estaba comentándome algo sobre basket. Lo recuerdo muy bien, era como mi hermano mayor -y de hecho, sigue siéndolo- y todos los viernes aparecía con su revista nueva de SuperBasket y se acostaba en su cama con la TV encendida para ver el partido de turno que ponían todos los viernes tarde. Recuerdo vagamente ver partidos con él tanto de ACB como de Euroliga e, incluso, NBA. Ni que decir que era un fan absoluto de esta y se conocía prácticamente a todos los jugadores, quintetos, MVPs y la seguía con bastante devoción. Hablar con mi tío, era hablar de basket.

Hay otros recuerdos muy importantes relacionados con esto que recuerdo como, por ejemplo, la canasta que mi tío, en el antiguo campo de mi abuelo, se montó con su aro, su red y todo. Y por supuesto, el balón marca Spalding no podía faltar, además el mismo que se usaba en la NBA. Ahí dí mis primeros botes, rocé por primera vez la textura del balón y, seguramente, alguna canasta metería, aunque estaba muy alta para un renacuajo como yo. Muchos 1 contra 1 con mi tío, mi padre y, el más fuerte de todos , el perro de mi abuela. Ahí en la dura pista de campo luchando como animales (mi perro mucho más que yo) fue donde aprendí un poquillo de que iba esto… había que meterla en el aro como fuera, aunque eso implicase dar más de 2 pasos.


Otro recuerdo fuerte que tengo del baloncesto es la película Space Jam. Ahí es donde realmente conocía Michael Jordan y donde, de vez en cuando, soñaba con ser algún día como él. Una película que me regalaron en VHS y que, por suerte, aún guardo con cariño. Tanto me gustó que incluso me compré el juego de PC y jugué al PC Basket, muy famosillo en su época. Por no hablar de los típicos NBA Live que vinieron más adelante y demás.

Pero lo que si que me marcó mucho de la película fue el principio:


No se cuantas veces habré visto ese trozo pero, a día de hoy, no me canso de verlo. Me demuestra que los límites hacia nuestros sueños, solo están en nuestra cabeza. Es una de las pocas cosas de las que estoy convencido. Sea cual sea la situación en la que te encuentres, tu eres el que elige ser una víctima o un luchador.

Luego, para mi desgracia, hubo una época en blanco donde no me intereso lo más mínimo el baloncesto, supongo que entre que mi ilusión por el deporte no era gran cosa -aunque paradójicamente me encantaba la educación física en la escuela y el instituto y no se me daba nada mal- y que en Bullas tampoco ha habido jamás ningún intento por crear un club decente… imagino que no ayudó mucho a que yo cambiase de opinión desde luego.

Pero con 14 años se me presentó la oportunidad de ir a jugar en las escuelas deportivas del pueblo gracias al aviso de un buen amigo. No sé como ni porqué pero acepté. Allí viví mis primeros entrenamientos, me di cuenta de lo malo que era -a mi defensa diré que nunca había jugado con nadie prácticamente- vivir las primeras experiencias en un equipo, viajar a jugar partidos (aunque perdiésemos de más de 100 puntos), lo nervioso que me ponía cuando recibía un balón y la nula capacidad que tenía para entender y leer el juego. Era como un mini recién captado en un cuerpo de un chico de 14 años de apenas 1,74, alto para esa edad pero poco crecería desde entonces, en 1,78 creo que me quedé, lástima.

Como iba diciendo, tengo buenos recuerdos de aquella época, el entrenar por las noches en el pabellón municipal del pueblo, los viajes los sábados por la mañana, los nervios, el no saber que hacer cuando me llegaba el balón, el no saber tirar ni de dos, muchas historias pero muy divertido también. Tampoco se porqué, aunque mi imagino que la pereza me pudo, lo dejé al siguiente año. Uno de los grandes errores que tuve con este deporte.

Con 17 años y supongo que debido a los 1 contra 1 que hacía con unos amigos se me encendió de pronto el CHIP, de pronto, quería aprender de verdad a jugar a baloncesto. ¿Qué opciones tenía con esa edad?, bueno, muy pocas ya, demasiado tarde y unos años perdidos que no ayudaron tampoco en nada, pero como soy muy cabezón cuando quiero algo pues me dije “Oye, ¿por qué no?”. Y ya se sabe que uno a esa edad es muy soñador y, por supuesto, uno quería intentar llegar lo más lejos que pudiera.

La única opción viable que conocía era ir con este amigo donde él entrenaba, con el único equipo que había en el pueblo, los seniors. Por desgracia, en ese equipo no había siquiera entrenador y era más un grupo de amigos que un equipo, pero yo quería algún día jugar federado así que me iba todos los viernes a entrenar allí y el resto de días vivía de los 1 contra 1 y el tirar por mi cuenta. Tanto es así que al final aprendí a tirar y todo, ¡incluso me entraban los triples!. Con el paso del tiempo y sin perderme ningún entrenamiento, fui cogiendo un poquillo más de soltura y entendido poco a poco como iba esto del baloncesto, aunque a un nivel muy muy bajo aún. Me costaba entender los espacios, el pasar y hacer algo y el buscarme buenos tiros. Penetrar me daba bastante mas yuyu aún aunque de vez en cuando lo intentaba. Yo simplemente quería ser el mejor jugador que pudiera ser. También me fui enganchando sobretodo a la NBA, digamos que en toda esta época empezó mi enfermedad, como yo la llamo.


Con el tiempo y los años conseguí entrar por fin en el equipo -pese a que estaba trabajando muchísimo más que el 70% de la plantilla tanto en pretemporada como en la temporada- a mitad de temporada. Creo que jugar federado por primera vez fue una de las grandes ilusiones de mi vida, aunque no jugaba mucho y perdíamos todos los partidos. Tampoco teníamos un entrenador de verdad, por desgracia, así que no aprendí mucho salvo lo que yo intentaba aprender por mi cuenta. Por desgracia el equipo, como decía, era un grupo de jugadores amigos de toda la vida y que jugaban por jugar. A mi, que no aguanto perder ni a las cartas, me jodía mucho esa situación. Recuerdo que acabé muy cabreado con la actitud de muchos jugadores viendo como les daba exactamente igual ganar o perder o hacer tonterías en el campo porque sabían que ya lo tenían perdido en lugar de dejarse la piel en la pista. Yo al menos puedo decir con orgullo que cuando jugaba, aunque en ataque no pudiera aportar mucho, si que me dejaba el corazón en cada jugada o en cada DEFENSA lo máximo que podía. Era y es una de mis premisas básicas del baloncesto.

La siguiente temporada directamente ni se sacó equipo y yo ya veía pasando de nuevo otros años en blanco, así que creo que hice dos cosas muy importantes. La primera fue entrenar con el 1º autonómica de Begastri para no perder el ritmo y las ganas por entrenar (adoraba ir) y entrenar por fin bajo la tutela de un entrenador y con gente que se lo tomase mínimamente en serio. La segunda fue sacarme el Curso de Iniciación al baloncesto. Ya iba teniendo más o menos claro que como jugador ya no tenía tiempo de llegar a nada así que como no quería dejar al baloncesto hice la alternativa que muchos hacemos, hacernos entrenadores.

Yo nunca había tenido un verdadero entrenador que me enseñase, era una de las cosas que más me hubiera gustado tener. Así que me dije a mi mismo que me haría entrenador para que otros chicos no tuvieran la mala suerte, en ese aspecto, que yo tuve. Conforme fui haciendo el curso me di cuenta de que ser entrenador no era un puntazo que me había dado en ese momento, sino que era algo que empezaba a gustarme de verdad. Ese año no pude entrenar puesto que no había ningún equipo que conociese para entrenar ni tenía contactos ni nada parecido. Durante el año siguiente jugaba en la universidad y cuando terminó el año me apunté a hacer el Curso de Nivel I, un poco más serio ya.

La verdad es que durante el curso tuvimos unos grandísimos profesores, muchas eminencias de este deporte en Murcia, y aprendí muchísimo. Mi intención para el siguiente año era que los juniors que habían entonces en Bullas sacásemos un senior, meterme yo también como jugador y, con un entrenador que pese a no tener el título tenía entusiasmo como el que más. La cosa pintaba bien y yo estaba con muchísima ilusión. Pero por desgracia, en Bullas no hay entrenadores titulados y el entrenador que iba a entrenarnos -mi antiguo profesor de Latín en Bachiller- no estaba con muchos ánimos para ser entrenador porque, además, tenía unas ganas enormes de seguir avanzando en el arbitraje y le gustaba muchísimo ese mundo. Así que finalmente me quedé con la papeleta de, o entrenaba yo, o no saldría nada serio de ahí. Así que, pese a todas las ganas que tenía por jugar porque aún me veía con edad de seguir avanzando y, gracias a los diferentes cursos y a que era muy autodidácta con esto del baloncesto me veía con mucha más visión de juego, tuve que elegir colgar las botas definitivamente y ser yo el entrenador.

Fue una decisión que me costó mucho tomar, ya que eran chicos que conocía de hace tiempo y con los que me llevaba muy bien y tampoco quería ser el típico “entrenador-amigo” ese al que nadie respeta. Además, nunca había llevado a ningún equipo y empezar con unos juniors en una categoría senior como 2º autonómica de primeras me daba bastante respeto. Por suerte, creo que elegí bien y no me arrepiento para nada de haber sido entrenador de unos chicos tan maravillosos. En la siguiente entrada ya haré balance de mi primera temporada como entrenador y de lo que está por venir, que no es poco. Por ahora solo puedo decir que, por fin, creamos un club en Bullas con un equipo serio aunque inexperto en todos los sentidos pero con mucho futuro y que es un auténtico LUJAZO llevar y conocer a jugadores como estos. Espero aprender mucho con ellos y con los que lleve en el futuro.


Como había dicho antes… siempre he sido un soñador y lo sigo siendo. Me gustaría llegar lejos en esto pero no en el sentido de vivir de esto por lo económico, sino de demostrarme a mi mismo quien soy y quien puedo ser. Lo único que puedo decirle a la gente es que no tenga miedo de soñar y que, por favor, sueñe mucho, mucho con su vida. Porque es el primer paso para conseguirlo.


Nada es para siempre

Personal

No, no estoy intentando ser catastrofista, simplemente es algo que ocurrirá. Todos sabemos que todo es limitado, que todo tiene un final pero normalmente no somos conscientes de ellos. Por eso no sabemos saborear el momento, que es lo único que realmente existe. El pasado se difuminó y el futuro simplemente no existe. Pero vayamos un poco más allá. Llegará un día en el cual ni siquiera exista la propia Tierra. Hasta eso tiene su final.

¿Es el ciclo natural de todo?. Un día ni la tierra que pisamos, ni ninguna de nuestras posesiones existirá. Ni siquiera el cielo que hoy podemos ver, el sistema solar que estamos descubriendo y hasta incluso nuestro lugar y hogar en el universo, posiblemente ni siquiera toda nuestra Historia.

Todos creemos que duraremos eternamente, ni siquiera pensamos en nuestra propia “no existencia” y si lo intentais, vuestro cerebro se colapsará. Probadlo si quereis y comprobareis que es así. Jamas nos hemos puesto en el pellejo de esa gente que vemos morir todos los días en las noticias porque sencillamente no pensamos que algo así nos vaya a ocurrir. Y ya no hablamos solo de noticias, hablamos de muertes por tráfico, cáncer, muerte por fumar. Somos muy insconscientes. No podemos concebir la “no existencia” y algo “ilimitado”, fallos del cerebro o un sistema propio para protegernos.

La realidad nos enseña continuamente que TODO es transitorio, un ciclo donde cuando algo termina, otro comienza. Por eso no tiene sentido preocuparse por el pasado, ni por el futuro. Por eso hay que vivir el momento, saber que somos AHORA y no antes ni después. Vivir cada respiración, cada soplo de aire fresco, cada detalle por muy insignificanete que parezca, parar un momento. Por eso es tan difícil.

Vivimos en un mundo donde parar es casi un absurdo. La gran mayoría ni sabemos hacerlo ni queremos, la sociedad no tiene tiempo para perder el tiempo, por eso una de las grandes enfermedades de hoy en día son las depresiones y el estrés. No entendemos que a cada momento, allá donde miremos siempre hay algo fascinante por descubrir y observar si nos tomamos el tiempo de hacerlo. En cada rincón, en cada mirada hay mil y un detalles en los que no caemos por las malditas prisas, por querer poner lo más rápidamente posible un pie delante del otro.

La eterna carrera.

 

Mi particular oda a los 80 y 90…

Personal

Hoy me encuentro nostálgico. Normalmente me suelen suceder días de lluvia como hoy, que por cierto, me encantan. Días de lluvia como estos me los suelo pasar de manera melancólica, recordando mi infancia y la suerte que tuve de poder vivir una muy buena. Hoy no será una entrada de texto, hoy será una entrada de imágenes. Sin lugar a dudas creo que la época que con más cariño recuerdo es toda la perteneciente a los 90, ya que yo soy del 88 es ahí donde se dio toda mi infancia.

Con esto no quiero decir que estos tiempos me parezcan malos o peores, no, nada es blanco o negro, ni siquiera los recuerdos de la infancia pese a que en nuestra mente aparezcan muy difuminados. Ahora por otro lado tengo todo lo que quiero prácticamente, persigo mis sueños, tengo gente a mi lado que me quiere y tengo la ENORME suerte y, poco valorada, de que no me falte de nada, ¿pero todo eso no lo valoramos verdad?. ¿Porqué vivimos más en el pasado que en el presente?. Yo sin duda lo que más hecho de menos no es mi infancia “per sé” si no la visión que teníamos cuando eramos unos niños, donde todo nos parecía una aventura, de todo nos sorprendíamos y los días se hacían ridículamente eternos pese a divertirnos como nunca. Eso es lo que yo hecho de menos, esa visión inocente y feliz de la vida.

Pienso firmemente que, pese a nuestra coraza de adultos rutinarios y cerrados, hay un niño dentro, un niño que nunca se ha ido. Y es que yo a veces, solo a veces, consigo volver a ponerme esos ojos de niño y ver la realidad de otra manera…

Ahí van unas cuantas “cosas” que me transportan instantáneamente a esa visión y seguramente a ti también te ocurra si eres de la misma época:

¿Quién no ha visto esta serie?

Las películas "Timburtianas"

¿Quién no la ha tenido?

Otro clásicazo

¡Curro!

Una de las herramientas de los recreos

Estos me acompañaban al mediodía

Y estos por las mañanas de verano

 

Spielberg y su máquina de sueños

 

 

La gran leyenda

 

 

En busca de los templarios...

 

Me encantaban los parajes del juego

 

Me enseñó a ser un rebelde sin causa

 

Ha sido la única manera en la que me ha interesado realmente el fútbol

 

Lloré y descubrí que me fascinaban los meteoritos y sus orígenes

 

Una de las películas que más me marcó y de mis favoritas de por vida

 

Aún recuerdo lo mucho que me marcó la escena del callejón...

 

Descubrí la historia del barco más fascinante de la historia

 

No sé cuantas veces pude ver esta película, la recuerdo nítida en mi cabeza

 

Otra que junto a las de Tim Burton me ví no secuantas veces

 

¿Qué niño no se ha emocionado con está?, ¿nunca has soñado con ser el rey?

 

Tenía juguetes, veía los dibujos, me hice máscaras...

 

Una vez me di con una punta en la cabeza

 

Siempre he tenido varias pero nunca he jugado con ellas

 

Con estos eras dios

 

Se que era poco menos que un pecado pero... me encantaba ir al videoclub a alquilarla

Esto en verano = felicidad

Otra de las clásicas a mediodía

Fue la primera que tuve

Creo que llegué a tener una colección bastante respetable. Me encantaban los intercambios entre amigos.

Me lo pasaba pipa viéndolo los viernes por las noches con mi bocata de salchichón

Una de mis series favoritas

Tu tampoco te escapas

A Hugo lo recuerdo más vagamente... pero tenía una camiseta suya

Llegué a pensar de verdad que los juguetes tenían vida

 

Uno de mis primeros juegos para psx, como disfruté este y el dos

 

Creo que fue el primero que alquilé y jugué de la saga

 

Pero este fue el que más me marcó

 

Ha pasado sin pena ni gloria pero a mi en su día me encantó esta saga, tenía juguetes, me sabía los diálogos y aún a día de hoy acabo escuchando el tema principal de la película

 

¡Que granderl!

Los tenía todos

 

Otro que me marcó

 

 

Nunca la tuve pero recuerdo haberla querido desde que la vi por primera vez. Al final cayó la psx.

 

Quiero un maldito Delorean!

 

Como me entretenía con el muelle y las escaleras

 

Mis primeros momentos como compositor

 

Me ha acompañado toda mi vida y ahora me sigue acompañando

Esta fue la que causó furor en el patio, mismo color

 

Junto con esto por supuesto. Cuantos y cuantos vicios a este juego por la calle

 

Me encantaba mezclarlas

 

Lo tuve hasta que se rompió el jodio, eso sí, duro lo suyo

Te juro que me creía un mago de verdad

 

Y como van siendo horas intempestivas... se acabó

¿Wikipedia o el espíritu de Internet?

Historia, Personal

Carta para mi mismo:

Lo siento, pero últimamente apenas tengo tiempo para escribir algo que esté medianamente bien y sin prisas. Los exámenes son así, te atrapan hasta el último minuto cuerdo para dejar solo los minutos sobrantes donde lo último que te apetece es ponerte a pensar más. Hace unos días -más concretamente el sábado pasado- leí que habían pasado ya 10 años desde la creación de Wikipedia. ¿10 añ0s?, pensé, esto es una locura… entiendo que los días pasen rápidos, incluso las semanas, pero, ¿10 años ya lleva Wikipedia en la Red?. El tiempo pasa demasiado rápido…

Wikipedia, obra de Jimmy Wales y Larry Sanger, para mi se ha convertido en Historia, en la representación viva de Internet en todas sus facetas. Posee actualmente unos 17 millones de artículos en 278 idiomas diferentes. Bajando un poco en el tiempo recuerdo siendo un niño y pasándome horas y horas en la famosa “Encarta 98” mirando información sobre Historia, Ciencia, personajes históricos, hechos históricos… era un lujo… entonces. ¿Quién me iba a decir a mí que en el futuro habría una enciclopedia similar pero que se actualizaba las 24 horas del día y que esa posibilidad la tendría cualquiera de nosotros?. Poco más que una utopía digna de los mejores libros de ciencia ficción. Las horas que he pasado en Wikipedia, llendo de un lado a otro buscando información o perdiéndome entre sus redes han sido, seguramente, del conocimiento que más he disfrutado en toda mi vida. El conocimiento libre y sin restrinciones.

Recuerdo los comienzos infructuosos de Wikipedia y como mucha gente observaba el nuevo invento con reojo. ¿Qué cualquiera puede crear un artículo? decían, ¿cómo sabemos si la información que hay allí es fiable?. Seguramente mucha gente siga sospechando eso aún. Para los más despistados Wikipedia posee una multitud de “moderadores” que se encargan de verificar TODA la información que va llegando a la mastodónica enciclopedia de manera que la información que nos llega nos aparezca de la manera más “limpia” posible y cualquier falsedad o incorrección se corrige lo antes posible. Yo creo que es uno de los mejores inventos de este siglo aunque no seamos capaces de entender del todo el tesoro que tenemos en las manos. ¿Toda la información sobre cualquier aspecto que deseemos a un click de distancia?, ¿de verdad sois conscientes de eso?, ¿habéis aprendido a usarla?, ¿a disfrutar de ella?, ¿a aprender?.

A la pregunta de, ¿por qué entiendo yo que Wikipedia representa el espíritu de Internet?. Pues porque me parece INCREIBLE -así en mayúsculas- que algo así exista y que yo pueda ser observador y participe de ello. Wikipedia = información libre, uso democratizado y libre al 101% y GRATIS. Es decir… tenemos toda la información, diariamente actualiazada de todo el conocimiento que poseemos a poco más de un click de distancia y todo ello gratis. ¿Realmente mirándolo así no parece absolutamente increible?, ¡es la representación más pura de Internet y de los valores que representa!. Si realmente no valoras algo así, lo siento, te pierdes una de las mejores cosas del ser humano, la curiosidad por el Saber.

Yo siempre he sido una persona muy curiosa, extremadamente me auto-catalogaría yo, aunque esté mal decirlo. Siempre que tengo cualquier mínima duda, cualquier curiosidad sobre cualquier hecho que se me ocurra o encuentre interesante, lo apunto en una pequeña libreta para mirarlo luego en Wikipedia y de ahí paso a otra cosa, y a otra, y a otra… no miento si digo que en más de una ocasión he acabado con dolor de cabeza por seguir y seguir, especialmente en la etapa en la que me encuentro ahora, con más “hambre” que nunca por el conocimiento de todo tipo. Como dije hace poco, mi problema es que todo me interesa y, por lo tanto, no hay día que no use esta enorme herramienta que nos ha brindado Internet.

Pero… ¿qué hay de la educación y las nuevas tecnologías?. Bueno, tema peliagudo… yo hace tiempo ya que opino que todo nuestro sistema educativo está muy pero que muy retrasado y que solo utiliza las nuevas tecnologías como “parche” en lugar de fusionarse completamente con ellas. ¿Por qué no un cambio desde los cimientos de la educación?, ¿por qué el estilo de clase y de darla no ha cambiado prácticamente en 50 años teniendo en cuenta como ha cambiado la sociedad, la cultura y la tecnología?. Imaginad que de pequeños os hubieran preguntado… ¿y qué queréis saber…?. Parece una tontería dicho así pero, ¿y si nos hubieran dejado libre alberdrio a cierta edad para poder aprender lo que a NOSOTROS nos interesaba realmente?. Bueno, supongo que todo este tema tiene chicha para dar y tomar en una entrada única como para mezclarlo en esta pero si que invito a reflexionar sobre ello y, como adoro, debatir un poco.

Pero eso sí, por favor, seamos conscientes de que tenemos todo el saber de la humanidad a un solo click y sepamos aprovecharnos de ello.

“Posiblemente la más grande idea de la era de la computación”.

  • Revista BritishWebWorld.

 

PD: No quería dejar pasar la oportunidad de saludar a Stargamer, y desearle un pronto regreso por estos lares. El tiene la culpa de que yo esté aquí ahora escribiendo.

¿PORQUÉ?

Curiosidades, Personal, Varios

“La sabiduria nos llega cuando sobrepasemos las limitantes que nos han inculcado desde pequeños.”

    Jovany Trujillo

Es posible que a veces no nos demos cuenta de la importante repercusión que ha tenido esta palabra, a mi parecer, una de las más importantes de la historia. ¿Porqué?, pues porque es lo que nos diferencia de los animales, es la luz que tenemos en cada uno de nosotros. Algo ocurrió, no sabemos que, cuando el Australopithecus comenzó a evolucionar a lo largo de millones de años. Es lo que hizo tanto el Homo habilis como el Homo neanderthalensis empezase a realizar rituales, herramientas de piedra, pero que sin embargo perecieran para quedar en este mundo únicamente los llamados Homo sapiens sapiens, es decir, nosotros. Algo debió ocurrir cuando esos ancestros nuestros decidieron por sí mismos darse a las migraciones y descubrir mundo con el fin de buscar su supervivencia, algo en su cerebro debió impulsarles. Algo debió ocurrirles después cuando decidieron que la mejor idea era vivir de los frutos que podía darle la tierra y así empezaron las primeras aldeas, pueblos, ciudades, reinos, países… el resto es Historia.


Pero, ¿porqué toda esa evolución y este cambio?, ¿qué llevo a unos simples homínidos, poco más inteligentes que un simio -sin menospreciar a estos-, a dar tales pasos como el arte, los rituales, la creación de dioses, la creación de herramientas, de utilizar nuestra herramienta más poderosa -las manos- para creaciones que han llegado ahora a un punto tan impactante que ni siquiera imaginamos ni valoramos?. Creo que fue, aún sin poseer un lenguaje concreto tal y como hoy en día lo entendemos, el preguntarse el PORQUÉ de las cosas, el PORQUÉ ocurre esto y lo otro, pero no solo esta, si no también el QUE, COMO, DONDE, CUANDO… , que todo empezó con una pregunta Cuestiones tan sumamente importantes que nos han hecho llegar hasta hoy en día, y que día a día, nos hacen preguntarnos muchas cosas, al menos quien no se conforma con lo que oye o le dicen. Sin esas cuestiones y palabras tan simples, posiblemente hoy no habríamos llegado hasta donde lo hemos hecho, pero “algo”, quizás la madre naturaleza, nos introdujo esa Luz en el cerebro, y eso nos despertó, para bien o para mal o quizás ya era innato en nosotros. El Hoy es el resultado de todo el Ayer que han conseguido nuestros ancestros preguntándose todo ello. Sin que alguien se hubiera cuestionado la utilidad del propio lenguaje, yo no estaría escribiendo esto probablemente.

El Principito, el famoso personaje de Saint-Exupéry, insiste en que sus preguntas obtengan respuesta y, para conseguirlo, las repite una y otra vez. Su curiosidad, como la de los niños de carne y hueso, es ilimitada. Estos pequeños científicos crecen y se convierten en personas adultas que aceptan sin cuestionarse una sociedad cuyo modo de funcionamiento, basado en gran parte en conocimientos científicos y tecnológicos, ignoran, escribió con acierto Annia Domenech.

Por lo tanto, el ser humano, hasta día de hoy, siempre ha tenido la necesidad de Saber, de la Curiosidad. Todos los grandes genios de cualquier materia han llegado a serlo por esto mismo y porque se animaron, gracias a ello, a Crear. Todo es producto propio de la razón. Es triste que existan personas, hoy en día, que aún sin tener que preocuparse excesivamente por tener que llevarse comida a la boca -el hecho que más nos debe de preocupar aunque lo demos por hecho todos los días- no se cuestione nada ni de su vida, ni del mundo que le rodea, ni del mundo en general. Es algo que me parece extremadamente patético incluso, es tirar por el suelo el don de la Curiosidad que es nuestro y solo nuestro. Y a mucha gente parece darle igual.

Leonardo DaVinci siempre escribía en un cuaderno de notas TODO lo que le producía curiosidad

 

En el plano personal, siempre he tenido curiosidad por entenderme cuando era un niño, por volver a esos tiempos con la madurez que tengo ahora, y que me falta por tener. Pero de niños eramos mucho más curiosos con el mundo, nos preguntábamos todos los porqués, todo lo queríamos saber, ¿porqué ahora no?, ¿nos conformamos?, ¿hemos dejado aparcada toda la curiosidad que teníamos de niñ@s?. Es muy curioso, como digo, que conforme nos vamos haciendo mayores vayamos prestando menos atención a esos temas y a dedicarnos a otros, seguramente, más secundarios. Cada uno imagino que deducirá a que me refiero. Jamás dejes aparcada esa curiosidad, que todos llevamos dentro, de cuando eramos niños. Precisamente ahora mi hermana estaba preguntándome PORQUÉ estaba escribiendo esto. Que irónica que es la vida. Un día espero que puedas leer esto.

Como decían en Perdidos, y con lo que no estoy para nada de acuerdo, “Una pregunta solo nos llevará a otra y así continuamente”, entonces, ¿no debemos preguntar?. Yo soy plenamente consciente de que preguntarse PORQUÉ continuamente solo nos lleva hacia un camino, un camino que seguramente la razón humana no concibe pero que es así, hasta el infinito… Detrás de una pregunta, siempre hay miles de preguntas más, pero esto no hay que observarlo como a un virus que no para de crecer, sino como a un árbol que no para de crecer, y donde en cada rama surgen muchas más, si llegaremos hasta el Tronco o hasta una Teoría definitiva que explique toda la realidad, no lo sé. Ojalá que antes de que me muera sea así, pero sinceramente, no daría ni un euro por ello. Pero eso es lo que nos abruma, el infinito, ¿habéis probado alguna vez a pensar y a comprender el Infinito?, es imposible, la cabeza empezará a doleros, al igual que si pensáis en la Muerte como no existencia, o en el momento de antes de haber nacido, el cerebro no puede concebir nuestra/vuestra propia no existencia, os empezará a doler la cabeza, señal de que el cerebro te señala…

Y… ¿porqué nace todo este desinterés que parece tener todo el mundo?, ¿de la educación quizás?, yo creo que un poco por ahí andan los tiros. En lugar de incentivarnos más, cada vez nos intentan dotar de información que, o bien no nos interesa, o bien es simplemente un programa que se ha de dar a los niños o adolescentes si o si. Un problema que, pienso, tiene algo que ver con el problema actual que tenemos a nivel educativo. Os habéis preguntado, a modo de reflexión… ¿y si todas vuestras creencias son simplemente prejuicios transmitidos culturalmente, en premisas que quizás antes fueron y que ahora andan lejos de la realidad?, ¿os habéis preguntado, sinceramente, si pensáis por vuestra cuenta o PIENSAN por vuestra cuenta?. Con el poder de la información que hay hoy en día, creo que es más necesaria que nunca esta pregunta. Y solo podemos encontrarla dentro de nosotros mismos. Tenemos que intentar evadirnos de las verdades de los demás. Y esta entrada es un mensaje tanto para mi Yo del futuro como para quien quiera leer esto. NUNCA dejéis de preguntaros el PORQUÉ de las cosas, jamás, cuestionaroslo todo, preguntadlo todo, eso es lo que os va a hacer siempre ir un poco más allá, a superar muchas fronteras y límites, normalmente, auto-impuestos. Hemos de entender que es nuestra razón de ser, nuestro gran don es el del saber, el alimento del cerebro, único en nosotros y, quien sabe, quizás único en todo el Universo, aunque yo sea de los que piensan lo contrario. Hace poco leí una frase que me chocó bastante… “ Cuando la gente empieza a preguntarse el por qué de las cosas que les afectan, la realidad empieza a transformarse. ¿POR QUÉ será?”.

 

Una supuesta imagen de lo que sería el Universo completo

Yo siempre os animaré que, en aquello que tengáis dudas, investiguéis, pero no solo por Internet, sino por vuestra propia cuenta, que hagáis trabajo de campo, os sirváis de varias opiniones, no os quedéis solo con blanco o negro, buscad los diferentes tonos grises de todo y luego, con todo ello, dad VUESTRA propia opinión para TODO. No os conforméis con leer solo un periódico, leed muchos, sobre la misma noticia, y os daréis cuenta de como varía una de otra, de como las opiniones que tenemos son las que otros tienen y no las nuestras propias. En serio, buscar e investigar todos los ángulos que os interesen y luego quedaros con el que vuestro Corazón os dicte. Pero jamás, jamás, conformaros con lo que sabemos a través de otras personas. Hemos de ser capaces de Abrir nuestras Mentes y que siempre, siempre, reflexionemos, eso es lo que nos hace evolucionar cada día de nuestra vida. Para todo existen intereses, preguntaros siempre sobre los intereses que se esconden detrás de cada afirmación. Animaros a tirad del hilo hasta el final, a ver que encontráis.

“El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría.”

Isaac Asimov

PD: Pronto espero publicar algunas investigaciones que tengo en la cabeza sobre aspectos que nos interesan a todos, en mayor o menos medida, y con el que espero estrenar una nueva categoría del blog.